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Ópera LA FLAUTA MÁGICA (Mozart)

ÓPERA LA FLAUTA MÁGICA (MOZART)

Lugar: Multicines Cáceres
Fecha: miércoles, 20 de septiembre de 2017
Precio: -

Retransmitiremos en directo desde Londres el próximo día 20 de septiembre , entradas disponibles en taquilla y en nuestra web:  www.multicinescaceres.com .
 
                A modo de recordatorio, esta ópera no forma parte de la temporada Otoño 2017, que como sabéis iniciaremos el próximo día 5 de octubre.
 
Hasta el 22 de septiembre están a la venta sólo ABONOS, a partir de ese día se pondrán también a la venta las entradas para cada uno de los eventos.


Como la mayoría sabréis, la ópera y el ballet regresan en octubre a nuestros cines, pero antes, como aperitivo, no queríamos perdernos ‘La flauta mágica’, en directo el 20 de septiembre a las 20.30 desde la Royal Opera House de Londres. Merece la pena por infinidad de razones, empezando por la música (que detallaremos más abajo), pero también por la batuta de la experta mozartiana Julia Jones, por el sólido elenco (atención al barítono Roderick Williams) y, no menos importante, por el montaje de David McVicar, que lleva cosechando excelentes críticas desde su estreno en 2003. Del escenógrafo británico conocimos sus ‘Bodas de Fígaro’ desde La Scala en 2016 o ‘Andrea Chénier’ también desde Covent Garden. Aquí, en vez de apostar por un enfoque solamente cómico, propone un tono ligero y ameno en el que tiene cabida la seriedad, las creencias espirituales, la Ilustración.
 
Del canto de cisne de Mozart se ha escrito mucho. Dos citas lo resumen muy bien. El difunto Gerard Mortier, experto en esta obra, resumía: “Contiene las leyes más profundas y definitivas de la música. Una complejidad de la que, sin embargo, no somos conscientes si no la analizamos exhaustivamente. Así que otra opción, igualmente válida, es escucharla como si fuéramos niños y quedarnos maravillados”. Y un par de siglos antes, el compositor Carl Ditters Von Dittersdorf había sentenciado: “Nunca he conocido tal riqueza de ideas. Casi desearía que no las empleara tan generosamente. Deja sin aliento al oyente. Apenas has aprehendido un pensamiento bello, otro de mayor fascinación rechaza al primero”. 
Parece mentira que un compositor enfermo y saturado de trabajo (moriría tres meses más tarde) creara una música tan resplandeciente. 
 
Basta con escucharla para quedar fascinados desde el primer minuto, pero nunca viene mal conocer un poco más a fondo sus rasgos musicales.
 
1) Descripciones de los personajes
Uno de los aspectos más llamativos es cómo Mozart describe a los personajes mediante su forma de cantar. La diferencia más clara se aprecia entre Sarastro y la Reina de la noche, que son los polos opuestos del relato. 
Si nos fijamos en el argumento, durante todo el primer acto se ha presentado a Sarastro como un villano. En cambio, en un brusco giro de guión al final del primer acto, se convierte en el bueno de la película. Mozart necesitaba ‘convencernos’ con sus intervenciones para que creamos en su generosidad y sabiduría. Así, sus solos son majestuosos, de una música sólida, equilibrada, muestra de su justicia y paciencia. El tempo es lento, el tono solemne y profundo. El cantante tiene que dominar un registro gravísimo. Notas largas, sin adornos o trinos… en consonancia con sus textos, discursos muy bellos y profundos, como cuando defiende a Tamino frente a los demás sacerdotes: “Es más que un príncipe…. ¡es un hombre!”. Aquí va el aria, O, Isis und Osiris, con el inimitable Kurt Moll:
https://www.youtube.com/watch?v=B2lKLi0rJDA       
 
La segunda y no menos inolvidable aria de Sarastro se titula In diesen heil’gen, y sigue una línea similar. Matti Salminen: https://www.youtube.com/watch?v=y1Dnz14xvDI
 
En cambio, la reina de la noche, que representa un mundo pasional y oscuro, canta con grandes saltos y florituras, en un tono agudo y agresivo, en especial en sus muestras de ira. Esta aria incluye la nota más aguda que escribió nunca Mozart, un Fa5. Es considerada una de las más difíciles de la historia de la música, un claro precedente del bel canto de Rossini o Bellini (a los que, por cierto, les fascinaban los conjuntos -tríos, quintetos- de Mozart, que a la postre imitarían)
O zittre nicht, con la sublime Natalie Dessay:
http://www.youtube.com/watch?v=-mvRPekFqJg (atentos a partir del minuto 3.30)
 
Los mismos rasgos se aplican a su segunda y más célebre intervención, Der Holle Rache. El empleo de la coloratura se justifica porque las notas lanzadas a toda velocidad abruman a su propia hija y retratan su crueldad al filo -cuando le pide que mate a Sarastro-. Aquí con la mejor Reina de la noche del siglo XXI, Diana Damrau en el papel de su vida (precisamente en la producción de David McVicar que ahora se repone con otros cantantes). La belleza y la dificultad de lo que sucede entre el min. 0.42 y el min. 1.30 no pueden explicarse con palabras : https://www.youtube.com/watch?v=dpVV9jShEzU 
Aunque la perfección la alcanzó en los 60 Lucia Popp, una Reina legendaria: https://www.youtube.com/watch?v=pDUyA-fVie8 
 
2) Por qué nos encanta Papageno
Papageno. ¿Por dónde empezar? Se ha escrito tanto sobre él… Es un personaje único, y el verdadero responsable de que La flauta mágica resulte tan humana. Es el corazón de la ópera, representa al público porque baja a tierra: en contraste a los ideales elevados de Tamino y Pamina, solo aspira a tener el estómago lleno y a disfrutar de la compañía de una mujer (a ser posible, hermosa). De ahí que cante canciones populares, folclóricas, de versos repetidos. Se asocian al personaje instrumentos casi de juguete como el carillón o el flautín, y melodías muy sencillas, como de cuento, pero de una claridad que las hace encantadoras. A partir del minuto 5.23, su dúo final con Papagena, aquí con Sir Thomas Allen y Ulrike Steinsky: http://www.youtube.com/watch?v=NbI3nXLze18
 
El tono travieso del pajarero y su música queda claro desde su salida a escena, con la imperecedera Der Vogelfänger bin ich ja
Aquí, con uno de los mejores barítonos del siglo, Dietrich Fischer-Dieskau,
https://youtu.be/ntziYO7ACGc 
 
Cada una de las intervenciones de Papageno es más irresistible que la anterior: ¡cómo no rendirse al encanto de Ein Mádchen!  Y más si suena en la voz de bronce de Erich Kunz (1954)
https://www.youtube.com/watch?v=upgj1TRyQVA 
 
Por cierto, una evidencia de que se trata de una música extraordinaria (pese a su apariencia infantil) es que el mismísmo Beethoven se basó en dos de las arias de Papageno para componer sus variaciones para violonchelo y piano. "Es la mejor ópera jamás escrita en alemán", decía:
http://www.youtube.com/watch?v=VEqCC19bDgQ
 
3) Festín de arias memorables
Pero ¿qué pasa con los protagonistas? Hasta ahora no hemos hablado de Tamino y Pamina no por el nivel de su música, sino porque argumentalmente resultan más “planos”; nobles, puros, bondadosos, valientes, carecen de las aristas morales y los defectos que hacen tan interesantes a Sarastro, la Reina y Papageno. Eso sí, ambos quedan definidos en sus arias, no menos maravillosas. Así expresa el amor por Pamina (a la que aún no conoce) el príncipe en Dies Bildnis ist bezaubernd schön. Nadie la ha cantado como Fritz Wunderlich. Sobre todo a partir del min. 4.08, en su versión de 1964: https://www.youtube.com/watch?v=uVb12RXmM0M
 
La determinación del héroe se observa en aquí, en el min. 1, con un grandioso Nicolai Gedda
https://www.youtube.com/watch?v=8Xu9ZiP-UIU 
 
Por su parte, Pamina protagoniza el momento más emotivo de la ópera, cuando canta en el segundo acto Ach, Ich fuhls. Tamino ha dejado de hablarle, sin aparente motivo (ella no sabe que está pasando la prueba del silencio), y Mozart le concede a la soprano un aria de angustiosa belleza, expresión del tormento que ha sufrido. Su línea brilla con un acompañamiento leve, símbolo de su desolación. La voz sube y sube, cada vez más aguda. En 1950, Irmgard Seefried puso el listón altísimo:
https://www.youtube.com/watch?v=xfo3AUzH9MQ 
Aunque Maria Stader no se quedó corta: https://www.youtube.com/watch?v=fq6Duq3iJRw 
 
El nivel de la partitura de Mozart es tan alto que resulta imposible quedarse con un solo número. De repente, un dueto que no se suele mencionar, como éste entre Pamina y Papageno (Bei Männern) alcanza cotas que en cualquier otro título supondrían el clímax. Aquí, G. Janowitz a dúo con Walter Berry: https://www.youtube.com/watch?v=GqtPHFiHV8c 
4) Timbales vs. viento madera
También tenemos que fijarnos en la impresionante orquestación de Mozart. Asombra su capacidad para que todos los instrumentos aporten algo distinto y cómo experimentó combinaciones de timbres para crear ambientes que encajaran con las situaciones del libreto.

Por ejemplo, en el momento de las pruebas del fuego y el agua (que a priori invitaría a dedicarle al héroe un acompañamiento épico), Mozart se da cuenta de que el triunfo de Tamino es espiritual, de la fe y la perseverancia, y decide representarlo con una sola flauta (que encarna a Tamino) frente al peligro (hábilmente representado por los metales y los timbales). Todas las cuerdas se callan por completo, es un momento sublime. A partir del min. 6:
(Wir wandelten: https://youtu.be/blOwkIki3Qo )

Otra gran innovación en la instrumentación sucede cuando cantan los tres muchachos (geniecillos). Como son representantes de una divinidad, su pureza se realza con un acompañamiento tenue y muy limpio, solo de vientos. Las cuerdas quedan reducidas a la mínima expresión: 

http://www.youtube.com/watch?v=zJ5zjtQy8pI
 
Mozart sabía lo que hacía: había escrito numerosos conciertos para oboe o trompa, y había ensayado combinaciones solo de vientos en obras como la Serenata nº 13 para oboe, clarinete, corno di basetto, trompa y fagot: http://www.youtube.com/watch?v=LBjDdKdq_tQ
Esta grandísima riqueza instrumental cobra todavía más valor cuando la ponemos en contexto. Tenemos que pensar que en la época de Mozart, la segunda mitad del siglo XVIII, apenas se había desarrollado la orquesta que hoy conocemos. 
5) Algunas notas más sobre el libreto
Ya sabemos que La flauta se escribió deprisa y corriendo y por eso está llena de contradicciones. Una teoría -con pruebas contrastadas- asegura que en la primavera de 1791, mientras trabajaba en el libreto, Schikaneder asistió a la comedia Kaspar, der Zauberfagottist, una bufonada sobre un mago malvado y un hada buena que representaba un teatro de la competencia. Alarmado, decidió cambiar su propio libreto para ser original. En principio, la Reina de la noche era noble y Sarastro un villano. Pero como Mozart ya había escrito la música del primer acto casi al completo, se quedó como estaba, y el giro de la trama sucede casi al final de ese acto (por eso nos descoloca que, sin previo aviso, los malos se vuelvan buenos y al revés).

En cuanto a la propaganda de la masonería, por si a alguien le queda alguna duda de que la obra no es solo un cuento o una comedia, sino que ensalza ideales espirituales, el propio Mozart escribió en una carta, tras asistir a una representación: “En el palco, cerca de mí, un tipo se reía de todo lo que sucedía en escena. También de las arias solemnes de Sarastro. El imbécil no ha entendido nada, es un auténtico Bávaro”. Esa zona alemana era fervientemente católica, mientras que la logia de Mozart era anticlerical.

 
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Si habéis llegado hasta aquí, muchas gracias por vuestra atención. Esperamos que os haya interesado y servido para comprender mejor y disfrutar más una maravilla como La flauta mágica.
 
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