La compañía prevé destinar durante 2012 casi un millón de euros a este proyecto, del que se beneficiarán unos 55.000 clientes
martes, 31 de enero de 2012
La compañía eléctrica Iberdrola ha comenzado el despliegue de su primera red eléctrica inteligente en Extremadura. Concretamente, esta iniciativa, cuya implantación arranca en la ciudad de Cáceres, beneficiará a más de 55.000 puntos de suministro durante 2012, año en el que supondrá una inversión de casi un millón de euros.
Así, Iberdrola trabaja ya, en esta primera fase del desarrollo que tiene lugar en Cáceres, en la renovación de los contadores tradicionales por los nuevos equipos, que cumplen con las especificaciones del Real Decreto de Telegestión.
La compañía, que cuenta con alrededor de 70.000 puntos de suministro en esta ciudad, prevé culminar en 2013 la sustitución de los 14.000 contadores restantes, según informa en nota de prensa, en la que recuerda que este año y el que viene adecuará los 375 centros de transformación que tiene en la ciudad para adaptarlos a este nuevo modelo de distribución.
A partir del próximo ejercicio, Iberdrola comenzará la renovación de sus infraestructuras en el resto de las localidades extremeñas, y de esta forma, a finales de 2017, los 330.000 puntos de suministro a los que da servicio la empresa tendrán contadores inteligentes y sus más de 3.000 centros de transformación también funcionarán con este tipo de tecnología.
SEIS MILLONES DE INVERSIÓN TOTAL
Este despliegue, que se enmarca en el proyecto STAR (Sistemas de Telegestión y Automatización de la Red) que Iberdrola lleva a cabo en las regiones donde tiene red de distribución de electricidad, implicará una inversión en Extremadura de alrededor de 6 millones de euros hasta 2015.
Estas nuevas instalaciones van a permitir "no sólo la modernización de la infraestructura eléctrica de Iberdrola en la región, sino también un importante desarrollo de la economía extremeña a través de contratos con empresas y proveedores locales", recoge la nota que añade que "este proyecto conllevará una mayor contratación de personal cualificado".
Entre las principales ventajas de las redes inteligentes destacan la integración de generación distribuida, la posibilidad de implantar masivamente el vehículo eléctrico y la mejora en la eficiencia del consumo eléctrico. En este último apartado, permitirán la prestación de servicios a distancia, como la lectura en tiempo real, la tramitación de las altas o bajas de los contratos o la modificación de la potencia contratada.
Además, la compañía podrá supervisar lo que está ocurriendo en la red eléctrica y detectar cualquier tipo de anomalía como por ejemplo si la tensión es o no correcta, si la potencia está equilibrada o si hay pérdidas.
Esta información permitirá que "la energía circule de manera más eficiente y mejore la calidad del suministro, al disminuir las incidencias y la duración de las mismas", concluye la nota.