viernes, 13 de enero de 2012
En Extremadura fallecen cada año alrededor de unas 10.000 personas, de las que 6.000 han padecido enfermedades avanzadas y necesitan cuidados paliativos, que están "orientados a mejorar la calidad de vida en pacientes en situación de enfermedad avanzada o terminal, a través del alivio del sufrimiento, la comunicación exquisita y el apoyo a los familiares".
Ocho equipos se encargan de esta asistencia en Extremadura, que están formados por médicos, enfermeras y psicólogos, que intervienen en todas las áreas de salud dando soporte a los profesionales de los diferentes niveles asistenciales, según informa la Sociedad Española de Cuidados Paliativos en nota de prensa.
Así y ante "impacto social y familiar de la enfermedad avanzada o terminal", así como por su prevalencia, ya que afecta cada año a unas 250.000 personas, entre ellas más de 5.000 niños, "los cuidados paliativos emergen como la respuesta más eficaz".
CONGRESO EN BADAJOZ EN MAYO
El dolor y otros síntomas comunes durante la fase terminal de la enfermedad "pueden y deben ser controlados hasta hacerse leves y soportables, o incluso hasta desaparecer por completo", según ha explicad el doctor Rafael Mota Vargas, presidente del comité organizador del IX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, que se celebrará en Badajoz, del 9 al 11 de mayo de 2012.
Según Mota, esta cita científica es la "más importante de habla hispana" y congregará en la ciudad extremeña a más de mil expertos de España, Portugal y Latinoamérica "para analizar los últimos avances en torno a temas claves de los cuidados paliativos".
En este sentido, las tres líneas vertebradoras del programa tienen que ver con el manejo y control de los síntomas más difíciles al final de la vida; el reto del paciente con enfermedades avanzadas no oncológicas y el cuidado de los cuidadores y profesionales que atienden estas situaciones tan complejas.
Para abordar estos temas el congreso contará con expertos de gran prestigio a nivel internacional procedentes de países como Canadá, EEUU, Italia, Argentina, España y Reino Unido.
Así, explica la organización que el congreso no sólo convertirá a Badajoz durante esos días en el "principal foco científico sobre esta disciplina", sino que además reportará importantes beneficios económicos. En este sentido, teniendo en cuenta la asistencia de más de 1.000 congresistas y toda la logística del congreso en cuanto a alquiler de espacios, comidas, transporte, alojamientos, la organización estima que quedarán en la ciudad alrededor de un millón de euros.
A esta cantidad hay que añadir los gastos por congresista en regalos, compras, consumiciones, que se estiman entre 300 y 500 euros por asistente durante los tres días de congreso.